Campo quirúrgico estéril Vacaciones a la vista; corre, corre que te pillo ... Iniciamos hace pocos días camino, a una etapa del año, en el bloque quirúrgico, donde se espera mucho en poco tiempo de las enfermeras recién llegadas y que van a sustituir a las veteranas que cogen vacaciones. Parece que en estas fechas se acabe el mundo, yendo no deprisa, no, sino como un relámpago, a la hora de enseñar y de aprender técnica y transmitir humanización dentro del quirófano. Y es que la docencia, con estos condicionantes de tiempo, lejos de hacerla efectiva, y progresiva para afianzarse en la persona recién llegada al área, la realizamos con tal presión asistencial que tiene un coste para todos. Una presión que se acentúa por la falta de una planificación adecuada y una defectuosa estrategia marcada por alguien o por el qué que no resulta ser resolutivo; enseñar todo y más, a golpe de mata y en muy poco tiempo, ese es el plan. En definitiva, un estrés añadido...
Un proyecto de Raquel Franco desde donde defender la humanización de los cuidados y la autonomía de las personas en el entorno hospitalario, vivificar el empoderamiento del personal sanitario y del paciente quirúrgico para contribuir en la mejora asistencial.
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